Automatizar el teléfono no es solo que alguien conteste. La prueba real es que la orden llegue al punto de venta completa, con sus modificadores, y salga impresa en la cocina sin que nadie la teclee.
Empieza por el catálogo
El catálogo de Clover es la fuente de verdad: categorías, ítems, precios y grupos de modificadores. Si el agente inventa precios, el ticket no va a cuadrar.
Vale la pena revisar los nombres. El catálogo dice «Hot Dog Sonora», pero por teléfono la gente pide «un sonora». Esos sinónimos hay que capturarlos una vez.
El tipo de orden importa más de lo que parece
Una orden creada sin tipo de orden puede abrirse en modo consulta en el mostrador, y entonces el cajero no puede agregar ni quitar ítems antes de cobrar.
Elegir un tipo de orden real del comercio (por ejemplo Pickup o To Go) hace que la orden telefónica se comporte como cualquier otra.
Impresión en cocina y trazabilidad
Lo ideal es mandar la orden a la impresora de cocina configurada y, si no existe, caer en la del punto de venta. Así nunca se queda un pedido sin comanda.
Marcar las órdenes telefónicas con un empleado propio ayuda a separarlas en los reportes de las que se levantan en mostrador.